Hace meses hice un pequeña crítica, casi una reseña de The Backwoods. Hoy no me quiero parar en hacer un exhaustivo análisis cinematográfico de la película de Koldo Serra porque ya lo han hecho (estupendamente) otros como Refo, Dani Lebowski o Vigalondo en sus respectivos Blogs. Mi intención es hablarles de otra cuestión aparte.

Para que una película llegue a las salas comerciales hay un proceso burocrático aún más complicado y desagradable que la propia producción de la película. Muchas veces, este proceso resulta un auténtico calvario y una desgracia. Tanto, que si el director ama su película mínimamente, está jodido. Koldo ha pasado por este calvario como un señor. Permítame el símil taurino, pero a cada estocada que le daban, él se ponía en pie como un toro.
The Backwoods es una buena película. Todos lo sabemos. Ojalá todos los directores noveles puedan hacer las películas que quieren, como en este caso. Sí es verdad que la película ha hecho una taquilla escasísima en el primer fin de semana. Y probablemente no pueda remontar el vuelo con el boca a boca que seguro que es estupendo. Y ya lo está siendo.
¿Y quién tiene la culpa de todo esto, señores? Pues los responsables de distribuirla, los "bienqueda" que dicen una cosa y hacen otra bien distinta. Les ejemplifico sus mentiras: la fecha de rodaje, el preestreno, la publicación en prensa, las condiciones de exhibición... ¿sigo?

Koldo podría dar una auténtica Masterclass a futuros directores noveles. Les diría como el Chanante Coppola, "No lo hagais".
Espero que con el tiempo se puedan cerrar ciertas bocas, y que la película se mantenga por sí misma.
Yo ya se la recomendé en su día y lo vuelvo a hacer ahora. Vayan a verla.
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