31.5.06

Marie Antoinette: "La modernidad soy yo"

La última creación de la hijísima talentosa Sofía Coppola es una película de época como no hemos visto antes. Marie Antoinette es un retrato personal y frívolo de la que fuera reina de Francia, que pasa de puntillas por los acontecimientos históricos y se centra en su conflicto adolescente con la aburrida vida protocolaria en la corte.

La película es una montaña rusa desigual que nos promete un tono rupturista y desafiante a las normas narrativas del cine en el primer plano. Después, administra con cautela esta receta y desarrolla una narrativa más convencional durante la mayor parte de la historia, en la que se intercalan oasis estéticamente revolucionarios. El tono narrativo más convencional coincide con episodios de la vida de Maria Antonieta en los que deseamos que le ocurran más cosas aparte de aburrirse, con lo que la película cae en un territorio algo insípido en estos tramos.



Pero cuando uno está a punto de desconectarse, la princesa/reina decide desperezarse y comienzan a sonar los Strokes, los Bow Wow o Siouxie and the Banshees, la reina se arregla el tocado a lo punki, la fotografía se llena de los tonos chillones del colorete de Kirsten Dunst y todo nos transporta al universo lúdico de los excesos de la corte versallesca.

Así ocurre varias veces a lo largo de una película repleta de subidas y bajadas, imperfecta sin duda alguna, pero que deja tramos de celuloide para recortar de la bobina y enmarcarlos en la retina por su atrevimiento narrativo, su preciosidad fotográfica y su descaro en mezclar tiempos y referencias.

Marie Antoinette es, después de verla más que nuca, la Mentira de la Modernidad. Las cronicas trendies prometen más de los que es, pero brillan los destellos de mensajes bizarros, suenan los acordes del organo del XVIII y del ochentayalgo, y se mezclan los zapatos antiguos con las All Star.

30.5.06

COMUNISMO Y SODOMÍA

Hace seis o siete posts les prometí que un día de estos les hablaría sobre Suárez y Mariscal. Algunos, la mayoría intuyo, no tendrán ni idea de que estoy hablando de una serie de televisión, la primera de ficción nacional que emitió Cuatro desde sus comienzos. Y hasta el capítulo 73 más o menos. Si con ésta explicación no les suena absolutamente nada, podría aclararles que era una mierda como la copa de un pino y que no se perdieron nada. Bueno, quizás algo sí.
Suárez y Mariscal,(a partir de ahora S&M) fue una experiencia de la que todavía me estoy reponiendo. Como uno de los guionistas de la serie (mi compañero Marlowe también les puede hablar de ello), podría asumir gran parte de la culpa del fracaso de la serie. Pero no pienso hacerlo. Y dudo que el resto de mis compañeros lo hagan tampoco. Si yo les contara como funcionaba eso... Por partes:
Afrontar un trabajo nuevo conlleva casi siempre en este mundillo una ilusión cuando eres joven, un a ver qué pasa cuando ya tienes el culo pelao y un cuándo se acaba esto cuando eres viejuno. Y a mí, aún en el primer escalafón de la vida televisiva, se me hacía el culo agua cada vez que oía a mis jefas decirme que iba a escribir y dirigir capítulos míos. Lo que no me dijeron es que además iba a localizar, producir, maquillar, actuar... entre muchas otras cosas.
Cada día, una experiencia nueva y machacante en la oficina de S&M. Llegas te sientas escribes una sinopsis de un capítulo, acabas una escaleta de otro, bajas a plató a grabar tus secuencias, sales a exteriores a grabar otras y luego te pasas por montaje porque otro capítulo tuyo se te ha quedado corto o largo. Y así día tras día. Y así doce tíos jodidos con una puta mierda de sueldo (algunos menos que otros haciendo el mismo trabajo) mientras los jefes, algunos con serias deficiencias mentales, se frotaban la barriga a dos manos. Porque la diferencia entre coste y beneficio era abismal, unos 50 millones se levantaron.
Otro día os contaré más detalles pero en resumidas cuentas, esta puede ser la historia de cómo les dieron por culo a doce personas que se esforzaron por sacar adelante un proyecto que no tiene ni pies ni cabeza.

29.5.06

VIVE CANNES!

Ya he vuelto de Cannes y sí aquello está a la altura del mito. Va más allá, intuyo. No he tenido acceso a todo lo que allí pasa, entonces hablaríamos del olimpo de los dioses cinematográficos y aun soy un cinefilo mortal. Pero tampoco ha sido poco lo mio cuando todavia me estoy recuperando fisicamente de la semanita en la Croisette: fiestas y películas por la cara, conocer a gente interesante y aprender (un poco, nivel principiante) como funciona el mayor mercado del mundo del cine en el que todo se vende y se compra.

Cannes es la indutria del cine, TODA la industria del cine, en un pueblo playero con pretensiones de la riviera francesa: desde los frikis de Troma films hasta la superproducción épica tailandesa pasando por X-Men, los magnates del porno y el cine de autor mexicano, chino y español (ejem). Si no estás eres underground, que también tiene su encanto, ojo. Por el paseo marítimo deambulan todos, eso sí, juntos pero no revueltos, porque como en el día a día, todo está jerarquizado según quién eres en la industria o más bien a quién conoces. Con la diferencia de que aquí, si eres espabilado y le caes bien a un segurata en la puerta te puedes encontrar en la azotea de un hotel con un cebatil de canapes y Martinis gratis al lado de Wong Kar "soy" Wai.




Pero como no se trata esto de contarles mi vida, mañana mismo comenzarán las críticas a las peliculitas vistas empezando por ,"oh sí la modernidad existe", Marie Antoniette (o Magui Antuanet que dicen los franceses).

Yo de momento he decidido que hay que dedicarse a esto del cine, como sea, aunque solo sea para ir por allí una vez al año.

Vive Cannes.

27.5.06

CREO EN DIOS, PERDÓN, EN SPIELBERG

El otro día, como muchos otros, tuve que escuchar a algún idiota pontificar sobre lo que es el buen cine. Cito textualmente. "Es como el cine de Spielberg, que es una mierda." Yo estaba sentado en la misma mesa que ese ignorante que hablaba de cine con la misma facilidad y pocavergüenza con la que monopolizaba conversaciones sobre política, religión y televisión. "Si es que el cine americano es una mierda, lo único bueno que se ha hecho en años es Crash. El resto es mierda". Yo, callado como una perra aunque con ganas de abofetear a semejante personaje, solté una tímida carcajada cuando mencionó la película de Paul Haggis. El tipo se extrañó al oir mi risa. Imagino que le molestaría que alguien interrumpiera su discurso, pero continuó. "Sí. Es que el cine americano es absurdo. Es como el cine de Spielberg, que es una mierda" Ya no podía más y, aunque es de mala educación insultar al alguien que no conoces, le dije: "No. Tú discurso es una mierda. Crash es una mierda. Y Jurassic Park es de lo mejor que se ha hecho en años."


En el próximo post, las críticas del festival de Cannes, de primera mano por el señor Marlowe Jr., que está todavía ahí retozando en alguna fiesta con Sofía Coppola.

16.5.06

SEMANA DE CINE DEL JOHNNY




A partir del Jueves 18 celebramos en el selcto salón de actos del Colegio Mayor San Juan Evangelista (más de 400 butacas, un cine en condiciones) la edición de este año de La semana del cine ESPAÑOL. No se me asusten señores, que este es cine español del bueno, no de ese en el que todos piensan.

Tendremos un par de lujos de asistencia ineludible para todo el que esté en Madrid y le guste el cine:

JAVIER AGUIRRESAROBE, para mi uno de los mejores directores de fotografía del mundo, comentará su ttrabajo en LA MADRE MUERTA de Juanma Bajo Ulloa, una de las mejores películas de los últimos veinticinco años en España sin duda alguna.

FERNANDO TRUEBA charlará con los asistentes al la proyección de CALLE 54. Un documental sobre JAZZ LATINO repleto de música maravillosa.

Todo lo demás lo tienen en el cartel. La entrada es GRATIS, para que no vayan luego diciendo del cine español...

Les veo allí.

11.5.06

SECUENCIAS (2)

Esta vez unos vidéos.



8.5.06

LA GRAN MENTIRA DE LA MODERNIDAD (2)

Todos hemos oido, cada vez más, el adjetivo "moderno/a", aplicado a un bar, unas zapatillas, una tia, una película, etc. haciendo alusión a una determinada estetica de moda en muchas grandes ciudades... Pues bien, esa palabra supone en su utilización una mentira, una máscara, una etiqueta completamente vacía de contenido. La modernidad no es más que la apropiación por parte de un colectivo de cosas que tienen su propia naturaleza agena al "moderneo". ¿Qué es ser moderno?.
Nadie lo sabe y nadie te dará jamás una respuesta coherente porque no significa nada.

La modernidad y el tiempo.
La modernidad estética de la que hablamos, el aspecto de los modernetes de las grandes ciudades, no es sino un batiburrillo de elementos del pasado. Los cincuenta, los sesenta, los setenta y los ochenta se aunan en la estetica de una chica que pide una copa en un bar de malasaña: de las zapatillas a la diadema podemos pasar por todas estas décadas. La modernidad no tiene una estética propia: es una viaje al baul de los recuerdos y al fondo del armario propio, de los hermanos mayores y de los padres. Asi pués el elemento innovador que es característico de todo lo que se considera moderno en otros ámbitos no existe en el ámbito de los "modernetes".

Lugares modernos.
La modernidad, esos a los que llamamos modernetes, no crean lugares con unos rasgos propios, se los apropian. En Madrid los modernos van a bares de malasaña en los que yo me alcoholizaba a los dieciseis años con una camiseta de Reincidentes (que es de lo menos moderno, de momento que nunca se sabe...), a bares de "ambiente" que existían hace años y donde solo acudían gays, a bares "manolo" que existian antes que usted y yo donde iban sus abuelos y a karaokes donde antes solo iban los horteras borrachos... por citar solo algunos lugares de los que se ensalzan como LO MAS en las revistas de modernetes: esas gratuitas que se reparten en tiendas y bares. Eso sí, los lugares modernos deben ser ensalzados en medios de comunicación de mayor o menor trascendencia: revistas de papel o digitales, fanzines, blogs, fotologs etc. Todo vale: el bocata de calamares, el reaggeton,la poesía, la performance, el himno nacional (si, una vez lo escuche en un bar moderno) la electrónica o los ramones si se utiliza con gracia y con un cierto espiritu distanciador de su propia esencia. La modernidad transforma esos lugares, no dándoles una identidad nueva, sino robándoles su identidad cerrada, convirténdolos en lugares "modernos" abiertos.

La cultura moderna
La cultura moderna es un compendio de elementos variados y contradictorios: un moderno puede pichar a Camela y leer a Chuck Palaniuk, puede ser mod y rocker (que se zurraban de lo lindo no hace tanto), le gusta Michel Gondry y Lindsay Lohan; aborrece el museo del Prado pero le encanta el Reina Sofia... Puede amar la cultura POP de masas a la vez que ensalzar el desarrollo de la actividades culturales uderground. Sofía Coppola es una moderna: ¿por que? porque como hemos dicho la modernidad es una mezcla de elementos contradictorios: como New Order y el XVII francés. No existe un patrón cultural en este grupo sino una mezcla más o menos acertada de piezas culturales robadas, como un bootleg en una sesión de los 2manyDJs...

Si no somos capaces de encontrar ningún tipo de elemento unificador ni característico de la modernidad, más allá de la mezcla de otros existentes, debemos entender que esa es su bandera: el ECLECTICISMO (Ecléctico.- Toma de cualquier cosa lo que mejor le parece)

Una mentira honesta
La modernidad no tiene identidad tal vez porque es una respuesta a las tribus urbanas identitarias: los modernetes vienen de todos los ámbitos de fuera y dentro de la ciudad: chicos de pueblos que vienen a estudiar, frikis de tienda de comics, pijos de discoteca, heavis de parque y litrona, bacalas de ruta, antiglobis de manifa, travestis de chueca, empollones de bilioteca... o tan solo gente cansada de un entorno monotono. Todos, puede que aburridos de entornos cerrados, son etiquetados con una etiqueta que no significa nada y que probablemente por eso aceptan. La modernidad es una mentira, pero una mentira blanda. Las gordas son las que vienen de las corrientes que tienen un libro de ideología, un mapa de bares y un comité de admisión.

Así que no permita que nadie le diga a usted qué es y qué no es moderno. La mentira de la modernidad es, cuando menos, libre: TODO VALE.

7.5.06

LOS CINCO PRIMEROS MINUTOS DE BATMAN VUELVE

Creo recordar que durante muchos meses en la vieja Iruña, antes de nuestras maratonianas sesiones de cine acompañados por Pako, Manuel y algún que otro espontáneo que se dejaba caer, era inevitable ver antes los cinco primeros minutos de Batman Returns. La mejor parte de la película sin duda. Una película que todavía, a día de hoy, sigue teniendo sus detractores. Y sigo sin explicármelo. Los cinco primeros minutos de la película (recuerden el cochecito, los padres de Oswald Cobbelpot, el gato, Danny Elfman...) son una joyita que bien vale un post con justificación incluída.


3.5.06

INNAUGURADA SECCIÓN: SECUENCIAS QUE ME HICIERON EYACULAR


EVERYTHING HAPPENS FOR A REASON

Ayer estuve reflexionando sobre la falta de agallas, véase pelotas, de la ficción española. No me refiero a las pelis, eso es tema aparte. Hablo de las series de televisión. No hay ninguna que se arriesgue un poco. Ahora mismo estaba viendo un poco de Génesis, la serie nueva que emite Cuatro. Tenía buena pinta. Y digo tenía. La serie arranca con una apuesta visual innusual en la ficción policiaca cañí: Una foto cuidada, ¡¡¡barras!!!, una realización cinematográfica al fin y al cabo...Situación: Un policía trajeado al más puro estilo Dale Cooper camina por un bosque con una niebla perfecta hacia el lugar del crimen. En susodicho lugar, una estampa de miedo: Un montón de cuerpos mutilados y degollados decoran un árbol del bosque. El caso es que nuestro Dale Cooper en versión soyuntiposerioymeencanta se acerca a lo que sería el árbol de navidad perfecto de Ed Gein y se queda pensativo. Incluso llega a ponerse unos tapones en los oídos. Cuando a todo esto se le acerca Verónica Sánchez. El poli se quita los tapones y comenta lo siguiente (y no tiene desperdicio): "Creo que el asesino trata de decirnos algo" Así, con sus dos cojones. Jodiendo una escena que podía estar bien con una frase así.
Imagínense que putada. Lo que parecía que podía estar bien, lo que podía sustituir a -permítanme la metáfora- longanizas seriales y demás pantochadas de Globomedia, al final resulta floja y sin chicha. Me permito el lujo de criticar a los guionistas aún sabiendo (de buena mano, créanme) cómo son sus míseras condiciones laborales y su eterna presión, pero es que, señores, hay cosas que son imperdonables...


En fín, que yo aquí sigo. Cada semana enganchado a Lost. Sí, sí, a Lost. Es que ¿saben una cosa? me gusta la sensación de que una puta serie me tenga cada semana pendiente del ordenador. Perdidos es una gran serie. Alguno, como Ontiveros (ese crack) me decía que estaba mosqueado porque no le resolvían ninguno de los misterios que sembraban los guionistas de la serie... ¿Y qué? Quiero decir, en 24 nadie pide que llegue la hora 24, ¿verdad? Pues aquí es lo mismo. Ya lo desvelarán todo a su debido tiempo... de eso estoy seguro. Sino para qué tanta molestia.
Bueno, y entonces qué pasa con la ficción televisiva española. Aquí no hay ni Lost, ni House por no hablar de Twin Peaks. Aquí hay Serranos. Bueno, y también Génesis y Simuladores, que le echan un poco de huevos pero se quedan ahí... ¡Ah! También estaba Suárez y Mariscal...pero ese es otro post que prometo no tardará en llegar.